La admisión salvadoreña se dio en respuesta a consultas de un grupo de trabajo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. “En este contexto, la jurisdicción y la responsabilidad legal sobre dichas personas recaen exclusivamente en las autoridades extranjeras competentes”, escribieron funcionarios salvadoreños, refiriéndose al control estadounidense.
El grupo de la ONU está investigando el destino de los hombres que fueron enviados a El Salvador desde Estados Unidos a mediados de marzo, incluso después de que un juez estadounidense ordenara el regreso de los aviones que los transportaban. La Administración Trump ha argumentado que no tiene poder para devolver a los hombres, indicando que están fuera del alcance de los tribunales estadounidenses y que ya no tienen acceso a derechos de debido proceso u otras garantías constitucionales de Estados Unidos.
Sin embargo, los abogados de los migrantes sostienen que el informe de la ONU demuestra lo contrario. Lee Gelernt, abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), señaló en un correo electrónico: “El Salvador ha confirmado lo que nosotros y todos los demás entendíamos: es Estados Unidos quien controla lo que sucede con los venezolanos que languidecen en el Cecot. Sorprendentemente, el Gobierno de Estados Unidos no proporcionó esta información a nosotros ni al tribunal”.
Por su parte, Skye Perryman, directora ejecutiva y presidenta de Democracy Forward, que junto a la ACLU representa a los migrantes, afirmó que los documentos revelan “que la Administración no ha sido honesta con el tribunal ni con el pueblo estadounidense”.