La disposición busca fortalecer la seguridad del Estado y optimizar el control migratorio en el territorio ecuatoriano. Se requerirá esta visa a los transeúntes cuya ruta de viaje implique pasar por Ecuador, independientemente de si tienen la intención de ingresar al país o no.
Esta decisión se enmarca en las recientes modificaciones a la Ley Orgánica de Movilidad Humana y reafirma el compromiso del Gobierno ecuatoriano en su lucha contra el crimen organizado transnacional, específicamente contra las redes de trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes.
Los 45 países afectados por esta medida son: Afganistán, Albania, Angola, Bangladés, Camerún, Chad, China, Comoras, Corea del Norte, Costa de Marfil, Cuba, Egipto, Eritrea, Etiopía, Filipinas, Gambia, Ghana, Guinea, Haití, India, Irak, Irán, Kenia, Libia, Mali, Myanmar (Birmania), Nepal, Nigeria, Pakistán, República Centroafricana, República del Congo, República Democrática del Congo, Ruanda, Senegal, Sierra Leona, Siria, Somalia, Sri Lanka, Sudán, Sudán del Sur, Tanzania, Timor Oriental, Togo, Venezuela y Vietnam.