Trocel afirmó que el costo actual está «totalmente desfasado» y no permite cubrir los gastos operativos de las unidades ni garantizar el sustento de las familias de los transportistas, sumiendo al sector en una profunda crisis.
Según Trocel, la demanda de pasajeros ha «disminuido enormemente», y el único subsidio disponible, el del combustible, es «insuficiente». A esto se suma la complejidad de cobrar la tarifa actual, ya que el billete de Bs. 5 ha desaparecido prácticamente del cono monetario, y cobrar Bs. 25 representa un reto tanto para usuarios como para transportistas.
El gremio propone anclar el costo del pasaje al precio del dólar o a un mecanismo similar que permita mantener la tarifa actualizada, ya que el ajuste realizado hace apenas un mes ya se ha desfasado. «No hay rentabilidad en el sector transporte», sentenció Trocel, explicando que los costos operativos son diarios y la falta de ingresos adecuados impide la inversión en mantenimiento y repuestos esenciales como los neumáticos.
Los transportistas sugieren que la tarifa del pasaje debería oscilar entre US$ 0,60 y US$ 0,70, pero han propuesto iniciar con un piso de US$ 0,50 para abordar la crítica situación que atraviesan.