«Papi no vio nada, porque, cuando papi iba a entrar (a cantar) papi cerraba los ojos y se llevaba su mano al rostro, a nivel de la escucha para monitorearse, por eso sé que él nunca supo lo que estaba pasando y de pronto aquello fue una explosión impresionante y yo vi cuando una viga aplastó a mi papá…».
Con una fortaleza impresionante como para no quebrarse, aún impactada y atribulada, golpeada y aturdida, la segunda de los hijos de Rubby Pérez, Zulinka Pérez, quien era segunda voz en su orquesta, donde también participaba su esposo cuenta detalles reveladores y precios del horror que ella y todos los ahí presente vivieron.


