Según lo relatado por testigos y familiares, se encontraba en la calle la Guayanita en La Yaguara compartiendo con amigos, antes del atroz asesinato. «En ese momento otro amigo de él se acercó en su vehículo y lo lamó para hablar. El hombre se levantó y se acercó al vehículo donde hablaron por varios minutos», relató el reportero Román Camacho.
De pronto se escuchó un disparo. Cuando los testigos acudieron al sitio lo vieron tendido con una herida de bala en la cabeza. En ese momento el autor del disparo empezó a gritar que lo ayudaran a montarlo en el vehículo para supuestamente llevarlo al Hospital Pérez Carreño de emergencia, por lo que los presentes en el lugar lo hicieron. No obstante, se dieron cuenta que no se dirigía hacía el referido hospital, sino que tomó rumbo hacia La Vega.
«Aproximadamente a las 9 de la noche, funcionarios policiales detienen a la camioneta con dos hombres aún por identificar en su interior. De acuerdo a información preliminar se tratarían del tío y sobrino del homicida, en la parte trasera estaba el cuerpo de la víctima sin franela y cubierto con una sábana», añadió Camacho.
supuestamente llevarlo al Hospital Perez
Carreño de emergencia, por lo que los presentes en el lugar lo hicieron. No obstante, se dieron cuenta que no se dirigía hacía el referido hospital, sino que tomó rumbo hacia La Vega.
«Aproximadamente a las 9 de la noche, funcionarios policiales detienen a la camioneta con dos hombres aún por identificar en su interior. De acuerdo a información preliminar se tratarían del tío y sobrino del homicida, en la parte trasera estaba el cuerpo de la víctima sin franela y cubierto con una sábana», añadió Camacho.
Ambos sujetos fueron detenidos. Al día siguiente Glenn se acercó al Cicpc para denunciar que había cometido el asesinato en defensa personal y presentaba un disparo en la mano.
Familiares presumen que el mismo sujeto se disparó en la mano ya que la víctima no tenía un arma.