Una de las víctimas fue identificada como Nixali Andrade, de 28 años. Ella había emigrado de Venezuela desde hace cuatro años. Estuvo primero en Perú y, en enero de este año, se había mudado a Chile. Sin embargo, decidió emprender la travesía hacia EE. UU., pero, a pocos metros de ingresar, murió ahogada.
Nixali y su tía Neilis Andrade, ambas oriundas del estado de Zulia (oeste de Venezuela), fallecieronahogadas, la noche del 18 de julio, en el río Bravo, frontera de México con Estados Unidos. Los cadáveres fueron hallados el 19 de julio por funcionarios de la patrulla fronteriza en Eagle Pass, Texas.
“Ella (Nixali) estaba acá en Chile, pero la situación no es fácil para los indocumentados. Le salió la oportunidad de irse a EE. UU. y se fue. Ella quería cumplirle el sueño a su mamá de comprarle una casa propia, ella quería ayudar mucho a su mamá”, contó la expareja de Nixali Andrade, Yendri Gutiérrez.
Los familiares pudieron enterarse de la muerte de Nixali y Neilis una semana después, luego de que una amiga que viajaba con ambas salió de un refugio en Texas y avisó que a ellas se las llevó la corriente, dijo Gutiérrez.
Después de enterarse, procedieron a llamar a las autoridades mexicanas y estadounidenses para saber sobre el paradero de sus cuerpos.
“Cada noticia que encontramos de mujeres fallecidas, investigamos si se trataban de ellas. Hasta que conseguimos el número de un sheriff en Eagle Pass (Texas) y nos dijo que él había encontrado los cuerpos de dos mujeres morenas con las características de Nixali y Neilis. Luego, el lunes 8 de agosto,un investigador nos confirmó que los cuerpos que estaban en la morgue de Eagle Pass sí se trataban de ellas”, indicó.
Por: Lcdo. Jaime Ortega/Imagen: Cortesía.