Ante los reñidos resultados hasta ahora reportados, surge la duda al respecto de la posibilidad de que se produjera un empate producto de lo enrevesado del sistema electoral estadounidense. Así lo indicó El Mundo.
Si se produjera el caso de que ni Trump ni Biden obtuvieran los 270 votos electorales que necesitan para hacerse con la victoria, se produciría un evento insólito, pero no imposible, ya que ha ocurrido en otras dos oportunidades.
La Constitución estadounidense indica, en su Enmienda 12, que, en caso de que ningún candidato obtenga la mayoría de los votos electorales y se produzca un empate, la decisión de elegir al presidente pasaría a manos del Congreso. De modo que cada delegación estatal en la Cámara tiene un voto.
Por su parte, el Senado recién electo tendría la responsabilidad de elegir al vicepresidente, cargo que se disputa entre Mike Pence y Kamala Harris.
Casos previos
Esta situación solo se ha dado dos veces en la historia de Estados Unidos. La primera de ellas fue en 1801, cuando Thomas Jefferson y Aaron Burr recibieron el mismo número de votos electorales, pese a que Burr competía como vicepresidente. El Congreso eligió a Jefferson como tercer presidente estadounidense, después de 36 votaciones seguidas.
Así mismo, en 1825, John Quincy Adams y Andrew Jackson tampoco recibieron la mayoría absoluta de los votos electorales. En esa oportunidad, la Cámara eligió presidente a Quincy, a pesar de que Jackson obtuvo más votos populares.