Por ende, varios de ellos han optado por comprar sus propias islas, para así tener un espacio exclusivo de ellos para vacaciones junto a sus familiares y amigos más allegados. Y aquí te dejamos un recuento de quienes son:
Leonardo DiCaprio: El protagonista de Titanic compró su propia isla privada, la cual fue bautizada como Blackadore Caye en Belice. Pero en ese paradisíaco lugar está construyendo un lujoso resort ecológico, que ayude a conservar la vegetación de esa isla y permita a los turistas adentrarse al medio ambiente y disfrutar de la naturaleza. Además los ingresos serán destinados a investigaciones ambientales.

Johnny Depp: El polifacético actor adquirió, por más de tres millones de euros, una isla privada en un lugar recóndito de las Bahamas, para vacacionar alejado de los escándalos y paparazis. Curiosamente, Depp compró el terreno después de filmar Piratas del Caribe, por lo que quedó cautivado por el lugar.


Shakira: Así es, a la colombiana también le gusta darse sus «gusticos» y compró en 2006 una isla en las Bahamas llamada Bonds Cay, junto al guitarrista de la banda de rock Pink Floyd, para construir unas lujosas residencias.

Ricky Martin: El reconocido cantante pagó casi siete millones de dólares en 2008 por una isla en Angra dos Reis, a dos horas de Río de Janeiro, en Brasil. El terreno cuenta con una residencia principal llena de lujos y otras suites para invitados, a donde siempre acude el puertorriqueño.

Beyoncé: La cantante, también conocida como “Queen B”, tiene una isla privada en las Bahamas que su esposo, el rapero Jay-Z, le regaló humildemente por su quinto aniversarios de bodas, un lugar exótico al que siempre viajan para vacacionar.

Steven Spielberg: El cineasta de Hollywood y cuatro veces ganador del Oscar, también le gustan los lujos, por lo que hace tiempo adquirió una isla alejada del estrellato y lo popular, en el archipiélago de Madeira, Portugal.
