Morales hizo estas declaraciones a Radiodifusión Nacional de Uruguay, en las que defendió su gestión y aseguró que, legalmente, sigue siendo presidente de Bolivia ya que el Parlamento aún no oficializó su renuncia.
En una conferencia de prensa en Ciudad de México, donde se encuentra como asilado político, Morales lanzó un llamado a establecer un diálogo nacional para detener la confrontación en Bolivia.
«Qué bueno sería un diálogo nacional, planteado desde aquí, abierto sin ser con agenda abierta, que participen (grupos) cívicos, políticos que han perdido las elecciones, movimientos sociales de los distintos sectores», expresó Morales.
El expresidente señaló que en este diálogo pueden acompañar países amigos, organismos internacionales y sostuvo que «si el pueblo (boliviano) lo pide» está dispuesto a regresar a su país para contribuir a su pacificación, pero enfatizó en que «si no hay diálogo nacional va a ser difícil parar esta confrontación».