Dos escenarios con tres cadáveres fue el saldo que quedó este martes en las trochas conocidas como El Águila (Boconó) y La Playita (La Parada).
Por razones humanitarias, las autoridades colombianas practicaron los levantamientos de los cuerpos que estaban en territorio venezolano y posteriormente fueron trasladados a la morgue del Instituto de Medicina Legal en Cúcuta.

Las dos víctimas fueron asesinadas en territorio venezolano, que limita con una trocha ubicada en Boconó.
Un secuestro mortal
Desde el sábado, Omar Yesid Cristancho Gutiérrez, de 17 años, junto a otro hombre, fueron secuestrados cuando estaban en un lavadero de carros en El Escobal.
“A ellos se los llevaron y desde ese momento los familiares de los contrabandistas de gasolina les perdieron el rastro. Los captores ubicaron al patrón de estas personas y le exigieron dinero a cambio de dejarlos libres”, dijo una fuente cercana al caso.
Presuntamente, el patrón denunció a las autoridades el hecho y en medio de un procedimiento de la Policía hubo dos capturados, presuntos miembros de la banda criminal La Línea.
Aunque las víctimas no pudieron regresar a la libertad, sí cayeron en las macabras intenciones de venganza de este grupo ilegal y fueron asesinadas.
Los homicidas les dejaron un letrero en el que escribieron que los asesinaban por “sapos del Eln y Epl, atentamente, los paramilitares”.
Los cadáveres estaban descompuestos, por ello, se presume que acabaron con sus vidas desde el mismo sábado.
Este martes, algunos dolientes del menor de edad, identificaron el cadáver por un tatuaje que decía Yamile y por la bermuda azul, que fue con la última que lo vieron sus seres queridos.
De inmediato, lo trasladaron hacia el territorio colombiano, donde las autoridades practicaron el levantamiento.

El cuerpo hallado este martes en la trocha La Playita no ha sido identificado. Miembros de la Brinho practicaron el levantamiento.
En La Playita
En la tarde de este martes, las autoridades hallaron el cadáver de otro hombre en suelo venezolano que limita con La Parada en la trocha La Playita.
La víctima no fue identificada. Tenía la cabeza envuelta en una camisa, modalidad que es frecuente por los homicidas en esta zona de frontera.