«Tras haber entregado una reserva de oxígeno, a su vuelta, no tuvo suficiente oxígeno», anunció el vicepresidente de la provincia de Chiang Rai, Passakorn Boonyaluck.
«Perdió el conocimiento en el camino de vuelta, su compañero de buceo intentó ayudarle y llevarlo», precisó el jefe de los comandos de la Marina, Apakorn Yookongkaew.
Entretanto, los socorristas que intentan rescatar a los doce niños y a su entrenador de fútbol, atrapados en una cueva inundada desde hace 13 días, trataban de avanzar en los preparativos para la evacuación antes de que regresaran las lluvias.
Los socorristas están bombeando agua de la cueva para que baje su nivel y que los niños puedan salir de allí sin tener que bucear o haciéndolo en momentos contados.
De momento, un buzo experimentado necesita 11 horas para hacer un viaje de ida y vuelta hasta donde están los niños: seis de ida y cinco de vuelta gracias a la corriente.
El recorrido es de varios kilómetros e incluye pasos angostos y tramos bajo el agua.
Los chicos fueron reportados como desaparecidos después de ir a explorar la cueva Tham Luang Nang Non, en el norte de la provincia de Chiang Rai, tras jugar un partido el 23 de junio. El equipo, que quedó atrapado dentro de la cueva luego de que las fuertes lluvias la inundaron, fue hallado el lunes 2 de julio por rescatistas tras una búsqueda desesperada que atrajo la ayuda de expertos de todo el mundo.