“El día sábado 10 de marzo se conmemora el Día del Médico por el natalicio de José María Vargas. En coordinación estrecha con la Conferencia Episcopal Venezolana, todos los miembros del sector salud, acompañados de los pacientes, vamos a estar en todas las iglesias de Venezuela (el domingo 11 de marzo)”, señaló el médico Wiston Jiménez.
En la antesala del Día del Médico, informó que el busto de José María Vargas, emplazado en una redoma frente al hospital central de Barquisimeto, desapareció.
Desconocen cuándo fue desmantelado el monumento.

Los médicos no podrán rendir honores a José María Vargas el 10 de marzo por su natalicio; el busto fue robado de la redoma | Foto: Liz Gascón
Alzan la voz
La directora ejecutiva de Médicos Unidos de Venezuela en Lara, Luzmila Leal, reiteró que el Estado no garantiza la gratuidad de la salud.
La escasez de tratamientos, las deficiencias de infraestructura y dotación en los centros asistenciales públicos; las fallas en los servicios básicos; el éxodo masivo de médicos, enfermeras, bioanalistas y personal técnico y la falta de indicadores de salud oficiales repercuten en el sufrimiento de los pacientes agudos y crónicos, advirtió.
Indicó que son horas oscuras para la salud en el país y necesitan la suma de todas las voces para visibilizar la situación.
“La mayoría de los centros dispensadores de salud no cuentan ni con los equipos diagnósticos y terapéuticos modernos para un ejercicio digno de la medicina en Venezuela”, acotó.
De acuerdo con Leal, los bajos salarios agravaron el déficit de personal en los centros de salud. En el hospital central, sostuvo, personal de enfermería de emergencia fue cambiado a cuidados intensivos por las renuncias.
Por otra parte, hay estudiantes de posgrado que abandonan los estudios para emigrar o buscar otras posibilidades frente a la crisis económica.
Los médicos ratificaron que las tasas de mortalidad materna e infantil siguen en aumento, así como los niveles de desnutrición y la reaparición de enfermedades inmunoprevenibles como la malaria, la difteria y el sarampión, consecuencia de las malas aplicaciones del esquema de vacunas.