La Policía informó que Rubio se encontraba en la avenida principal del barrio San Ramón, parroquia Domitila Flores del municipio San Francisco. Pérez lo agarró descuidado, se le acercó y le clavó un puñal en la cabeza.
La comunidad aseguró que no hubo discusión entre ellos. El homicida actuó y huyó muy rápido. Al muchacho lo encontraron en la calle 195. Creyeron que estaba muerto, pero al acercarse notaron que respiraba. Le avisaron al Cuerpo de Bomberos y los rescatistas lo llevaron al hospital.
Rubio permaneció bajo observación médica durante siete días. Su estado de salud se complicó y murió ayer en la madrugada. Según el informe médico, el paciente siempre estuvo inconsciente y no pudo explicar qué sucedió el día del ataque o qué motivo a Pérez a atacarlo.
El cuerpo fue trasladado a la morgue forense. Allí permanecerá hasta que los familiares lo reclamen. Por ahora, la Policía científica maneja el asesinato como un ajuste de cuentas.
En las primeras versiones, los vecinos comentaron que se trataba de un linchamiento, pero en el interrogatorio a los testigos se descartó esa hipótesis, ya que estos identificaron al agresor. Los detectives buscaron al sospechoso por la barriada, pero este desapareció sin decir a sus parientes donde se ocultaría.