Además precisó que el Poder Electoral aumentó de 200 a 500 el perímetro de seguridad de la zona para la jornada, de la mano con la Defensoría del Pueblo, la vicefiscal, el Tribunal Supremo de Justicia y el Plan República.
Los mencionados puntos serían establecidos por el Ejecutivo como sectores de seguridad. Los centros serán tomados previo al 30 de julio y no el miércoles, como se hizo en comicios anteriores.
Asimismo, la funcionaria resaltó que tendrán bajo la manga un plan de contingencia para los centros de votación que consideren que son “inseguros”. Advirtió que si algún colegio se interpone para que se lleve a cabo el proceso perderá su estatus como centro de votación y los electores serán reubicados en otros.
Durante un conferencia con los medios de comunicación y distintos diplomáticos, comentó que “estamos extremando nuestras medidas desde el punto de vista técnico, jurídico y logístico”.
No obstante, insistió que aquellos que no estén a favor abstenerse de votar, incluso opinar y rechazar la jornada pero no impedirlo.
“La democracia permite a quienes no estén de acuerdo estar en desacuerdo, no participar en el proceso electoral, opinar y odiar (…) Lo que no se pueden impedirlo, no se puede impedir el proceso electoral como tampoco el voto”, sentenció.