Estos microorganismos son los mismos que poseen las bebidas lácteas como el Actimel o el Yakult y, al igual que estos productos, esta novedosa cerveza tiene la propiedad de a cuidar la salud intestinal y reforzar las defensas.
En principio, fue todo un desafío alcanzar la cantidad deseada de probióticos, porque la cerveza contiene unos ácidos que impiden su crecimiento y supervivencia. Pero, después de nueve meses de estudio, los investigadores lograron dar con una receta que contenía la cantidad y el tipo óptimo de bacterias.
“Para esta cerveza usamos bacterias de ácido láctico”, comenta Chan, que añade que estos microorganismos utilizan los azúcares del mosto de cerveza para mantener su funcionamiento. “El producto final, que se demora un mes en estar listo, tiene un contenido de alcohol del 3.5%”, comenta .

Como bien dijimos, los probióticos son bacterias beneficiosas para el sistema digestivo. LaOrganización Mundial de la Salud (OMS) los definió como “microorganismos vivos que, cuando son suministrados en cantidades adecuadas, promueven beneficios en la salud del organismo hospedador”.
Según explica el sitio WebMD, son importantes para mantener el equilibrio entre las bacterias “buenas” y “malas” que habitan nuestro organismo. Cuando este balance se rompe es cuando se generan problemas en nuestro estómago o intestinos como: diarreas, síndrome de colon irritable, así como también infecciones urinarias. También ayudan a reducir el riesgo de infección por Clostridium difficile, una bacteria que causa diarrea y cuadros intestinales graves, como la colitis.
Este proyecto ilusiona a los amantes de la cerveza, porque podrán tomarla sin culpa conscientes de que le están haciendo un bien a su salud. Eso sí, no hay que abusar porque tiene alcohol.