La madrugada de este miércoles falleció a los 95 años el político venezolano Pompeyo Ezequiel Márquez Millán, mejor conocido como Pompeyo Márquez, o bajo el seudónimo Santos Yorme, nombre que empleó en redes sociales y publicaciones en política. Exmilitante comunista desde sus treinta años, que luego de 1999 ejerció una abierta oposición a los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.


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Pompeyo Márquez y/o “Santos Yorme”: Luchador incansable de edad eterna

Desde sus diversas facetas se protagonizó por ser irreverente, crítico ante el escenario que atravesara el país y frontal contra los Gobiernos que catalogó como dictatoriales. “Un país y una población no pueden vivir en estas condiciones, por eso se trata de salvar a Venezuela, abrir los caminos a la democracia, la libertad y una calidad de vida decente, que detenga la muerte de nuestros jóvenes y libere a los miles de detenidos; detenga la violación de los derechos civiles que inducen a la lucha unida con una plataforma mínima que satisfaga lo más elemental de la crisis humanitaria”, fueron sus últimos deseos para el país.
Hoy 21/06/2017 a las 12:43 am falleció Pompeyo Márquez @SantosYorme, dirigente político, amante de la libertad. Paz a su escencia, a su alma
Biografía
Pompeyo Ezequiel Márquez Millán, más conocido como Pompeyo Márquez, fue un político venezolano nacido en Ciudad Bolívar, estado Bolívar, el 28 de abril de 1922 y fallecido el 21 de junio de 2017. Ex militante comunista desde los años treinta, se sumó a acciones guerrilleras al defender los ideales del marxismo de los años sesenta. Abandonó las armas a finales esa década. Fue parlamentario, ministro y ha ejercido funciones diplomáticas. Era miembro fundador del Movimiento al Socialismo (MAS) de Venezuela.
Márquez era el segundo de cuatro hermanos. Nacido en Ciudad Bolívar, se mudó poco después a Caracas junto a su familia tras la muerte de su padre. Allí estudió primaria y secundaria, al tiempo en el que aprende, contabilidad y mecanografía, lo que le permitió trabajar en el diario El Nacional y el semanario del Partido Comunista de Venezuela (PCV) Aquí Está. En 1943 contrajo matrimonio con Socorro Negretti, nacida en Valencia, estado Carabobo, con quien tuvo cuatro hijos: de nombres Tania, Natasha, Iván y Luz María.
Su esposa, hija de Virginia Malpica, fundadora del Partido Comunista en Valencia, fue un pilar fundamental en el desarrollo de la carrera política de Pompeyo Márquez: «Como profesora de geografía e historia lo ayudó en la elaboración de sus discursos y documentos y lo apoyó incondicionalmente», dice Luisa Elena Rojas, amiga cercana de los Márquez. Estuvieron casados hasta 1998, fecha en que falleció Negretti. Años después contrajo matrimonio con Yajaira Araujo.
La carrera política de Márquez comienza en 1936 cuando se inscribe en la Federación de Estudiantes de Venezuela pero su desarrollo político ocurre en el Partido Comunista de Venezuela, luchó durante el período de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez con el seudónimo de “Santos Yorme”. Sería perseguido por la Dirección de Seguridad Nacional de ese gobierno enviando a su familia a la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Luego en 1958 participa activamente en el derrocamiento del gobierno de Pérez Jiménez junto con la clandestinidad venezolana.
Una vez establecida por completo la democracia en Venezuela, acata la recién redactada Constitución de Venezuela de 1961 y junto al Partido Comunista participa del breve «periodo de paz» logrado por el Pacto de Punto Fijo, sin embargo, poco tiempo después, al iniciarse la exclusión y persecución de los miembros del Partido Comunista por el Gobierno de Rómulo Betancourt; la detención y el sometimiento a juicio militar de un grupo de parlamentarios del PCV y del MIR; y la persecución de profesores o maestros por el solo hecho de pertenecer al PCV o al MIR, entre otros hechos, Pompeyo decide asumir la lucha armada contra los gobiernos de Rómulo Betancourt y Raúl Leoni, luego es apresado en el año 1964, escapando en febrero de 1967 del Cuartel de San Carlos junto con Teodoro Petkoff y Guillermo García Ponce, también líderes guerrilleros de la época.
En 1969 al comienzo del gobierno de Rafael Caldera aceptaría el periodo de pacificación (amnistía) ofrecido por éste, lo que lo llevaría, junto con otros líderes del PCV a crear el partido Movimiento al Socialismo de tendencia socialdemócrata, partido por el que sería electo como Senador del Congreso Nacional por el Distrito Federal, entre 1984 y 1988 fue elegido Segundo Vicepresidente de la Cámara de Senadores del extinto Congreso de la República (hoy Asamblea Nacional).
Formó parte de la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado (COPRE) creada durante el gobierno de Jaime Lusinchi. En 1989 fue designado por Carlos Andrés Pérez como miembro de la Comisión Presidencial para Asuntos Fronterizos Colombo-Venezolanos (COPAF) presidida por Ramón J. Velásquez.
En mayo de 1990 fue designado miembro de la Comisión Presidencial para la Delimitación de Áreas Marinas y Submarinas con la República de Colombia y otros temas junto a Reinaldo Leandro Mora e Hilarión Cardozo, en cuya agenda se encontraba el tratamiento de la delimitación en el Golfo de Venezuela. Posteriormente apoyaría a Rafael Caldera junto con otras agrupaciones de izquierda en su candidatura para las elecciones presidenciales de 1993 resultando este último victorioso.
Una vez en el poder Rafael Caldera en su segundo gobierno, Pompeyo Márquez fungiría como Ministro de Estado para el Desarrollo de Fronteras entre 1994 y 1999. Como Ministro impulsó la fundación de una nueva población, Ciudad Sucre que permitiera el poblamiento venezolano en la zona fronteriza del Municipio Páez, en Apure.
Cuando Hugo Chávez aparece en la campaña electoral para las elecciones presidenciales de 1998 y el MAS decide darle su apoyo, Pompeyo Márquez se retira de esta organización pasando al partido Izquierda Democrática (escisión del MAS) opuesto este a Hugo Chávez.
Pompeyo Márquez en su faceta opositora
En enero de 2007 Izquierda Democrática anuncia su incorporación a Un Nuevo Tiempo, el nuevo mayor partido de oposición de Venezuela, por lo que desde la fecha permaneció como miembro de esta agrupación política, convirtiéndose en uno de los políticos activos más ancianos del mundo.
Su actividad política e intelectual la continuó desarrollando hasta su muerte desde la Fundación Gual y España, creada por Márquez en 1984.
Entre sus más reconocidos escenarios políticos Márquez, militante de Un Nuevo Tiempo, Izquierda Democrática, y el Movimiento al Socialismo (MAS). Además, fue parlamentario, ministro y ejerció funciones diplomáticas. Fue miembro fundador del Movimiento al Socialismo (MAS) de Venezuela.
Además de esto, Márquez se dedicó a escribir artículos de opinión, hasta su último respiro para el diario Últimas Noticias.
Su última publicación fue la siguiente:
“Venezuela está sometida a un régimen sin ley, sin Constitución, sin instituciones. Se puede afirmar que son poquísimos los países que atraviesan un drama como este que, además, está sumido en la más profunda crisis en todos los órdenes del escenario nacional. En ese drama, uno de los más resaltantes es la ausencia de justicia que nos deja en total estado de indefensión.
La acción que intenta la Fiscal General por desincorporar a los 33 magistrados espurios del TSJ es digna y merece el respaldo de los ciudadanos y la casi unanimidad de los juristas. Anula por tanto las actuaciones del TSJ -entre ellas la elección de los rectores del CNE- y regresa las facultades a la Asamblea Nacional, que ya no estaría en desacato.
Sería restablecer la separación de poderes, esta sometida a la voluntad omnímoda de la camarilla gobernante que ha tomado por asalto a todo un país donde los ciudadanos no gozan de ninguna garantía sobre su vida, sus bienes, su libertad. Estos sufrimientos están agudizados con el desabastecimiento de alimentos, de medicinas, de repuestos, y la escasez de materia prima para la industria, sumado a la inflación galopante más alta del mundo.
Era difícil prever que una nación podría sucumbir a todas estas calamidades. Por supuesto, un país y una población sometida a la barbarie no le queda otro camino que luchar por alcanzar el cambio político. Para ello, como lo hemos repetido hasta el cansancio, se requiere una lucha permanente que ha tomado la ruta del camino pacífico para responder a un gobierno que desprecia el voto ciudadano y reprime sin misericordia, con la fuerza pública y con bandas armadas de paramilitares, sin considerar en lo más mínimo los derechos humanos de quienes protestan exponiendo su vida en las calles.
Un país y una población no pueden vivir en estas condiciones, por eso se trata de salvar a Venezuela, abrir los caminos a la democracia, la libertad y una calidad de vida decente, que detenga la muerte de nuestros jóvenes y libere a los miles de detenidos; detenga la violación de los derechos civiles que inducen a la lucha unida con una plataforma mínima que satisfaga lo más elemental de la crisis humanitaria.
El mundo democrático contempla asombrado el heroísmo de un pueblo que no teme exponer su libertad e incluso la vida en las calles con tal de restablecer el pleno ejercicio de la anhelada democracia, hoy mancillada”
