«Son campeones para nosotros», dijo Gleiber, aficionado de 29 años, a una agencia de noticias.
Vio el partido en un bar de Caracas junto con decenas de hinchas congregados ante las pantallas de televisión, muchos con camisetas vinotinto, apoyando a Adalberto Peñaranda, Yeferson Soteldo y todo un equipo que buscó sin descanso el empate tras el gol del inglés Dominic Calvert-Lewin.
Un penal fallado por Peñaranda fue un golpe letal. La pequeña multitud se llevaba las manos a la cabeza.
(Lea también: Dudamel sobre la Vinotinto: En las mentes y los corazones serán campeones)
«Peñaranda es un jugador de primer nivel. Falló el penalti, pero ¿qué le podemos reprochar?», comentó Gleiber, con la voz entrecortada. «Nada que reprochar».
Culminado el encuentro, cuando los jugadores recibían su medalla de subcampeones, sonaron aplausos.
Otra ovación había despertado Dudamel minutos antes cuando reconoció el trabajo de los suyos en la señal de TV. «Soñaba con verlos campeones. Hoy no hemos podido dar esa alegría a nuestro país, pero estoy seguro que en nuestros corazones y nuestras mentes, en la historia de nuestro fútbol, serán los campeones», expresó el entrenador.
La Federación Venezolana de Fútbol (FVF) prepara un recibimiento por todo lo alto, el próximo martes, en el caraqueño estadio Olímpico de la UCV.