Matt Ryan, flamante MVP de la temporada regular, lleva los controles de un equipo que se ha encargado de aplastar a sus rivales gracias a su explosivo ataque. Los Falcons cuentan con numerosas armas que el mariscal de 31 años y el entrenador Dan Quinn aprovechan a la perfección.
Julio Jones, considerado uno de los mejores receptores de la actualidad, es el objetivo predilecto de Matt Ryan. El estadounidense 28 años de edad totalizó 1.409 yardas y seis pases para anotación y redondear estadísticas fundamentales en la mágica campaña de los Falcons.
Pero Atlanta no hace daño nada más por aire. La dupla de corredores Devonta Freeman y Tevin Coleman han dado grandes resultados al equipo y se espera que sean una de claves para que el trofeo Vince Lombardi se vaya a Georgia.
Sin embargo, la defensa de Atlanta ha demostrado ser vulnerable y ante un rival que tiene a Tom Brady eso puede ser sumamente peligroso. Aunque ya cuenta con 39 años de edad, el mariscal de los Patriots mantiene efectividad en su brazo derecho y disputará su séptimo Super Bowl para acrecentar su leyenda.
El veterano viene de una campaña donde lanzó para 28 pases de anotación y completó 3.554 yardas, muestra suficiente para demostrar la importancia que tiene en Nueva Inglaterra. Combinándose con Julius Edelman, Marcus Bennett y Chris Hogan, Brady no ha extrañado a un Rob Gronkowski que se ha perdido varios encuentros por lesión.
Uno de los factores que tienen a los Patriots como favoritos en el Super Bowl 51 es su fuerte defensa. Una vez más, Bill Belichick ha demostrado que es un especialista armando un muro que no permite puntos fácilmente y con piezas estelares como Malcolm Butler, Rob Ninkovich y Dont’a Hightower Nueva Inglaterra considera una clara diferencia con sus rivales.
Los Falcons, que terminaron la mayor cantidad de puntos conseguidos en ofensiva (540), chocan contra la defensiva que permitió menos puntos en la temporada regular(250) ¿Quién ganará?