Pero este sencillo ensayo científico se convirtió rápidamente en una tragedia: un error de cálculo a la hora de suministrar la cafeína hizo que los jóvenes acabaran en el hospital.
El caso fue llevado ante un tribunal, que castigó a la institución con una multa de más de US$500.000.
Celular
Para calcular la dosis los estudiantes utilizaron un teléfono celular.
Los estudiantes ingirieron el equivalente a 300 tazas de café.
Por una equivocación con los decimales, Alex Rossetta y Luke Parkin acabaron ingiriendo 30 gramos cada uno en vez de 0,3 gramos, el equivalente a 300 tazas de café.
Según explicó Adam Fereer, fiscal del caso, previamente se reportaron muertes por la ingesta de 18 gramos de cafeína.