Un familiar de la víctima, quien no quiso identificarse, contó que Silva junto a su esposa estaban acostados cuando fueron sorprendidos por los homicidas. Estos ingresaron por la puerta trasera de la vivienda al aprovechar que estaba deteriorada.
Dos de los verdugos del hombre sostuvieron a la dama mientras los otros dos lo sacaron hasta la enramada de la casa y delante de su pareja le dispararon seis veces.
Constataron que estuviera muerto y huyeron. Los hijos de Silva quienes viven en las adyacencias al escuchar los disparos y el llanto de su madre salieron, pero los asesinos ya no se veían.
Los parientes revelaron que los asesinos saltaron las cercas de otras viviendas para ingresar a la casa, incluso mataron dos perros guardianes. Creen que alguien cercano a la familia contó del mal estado en el que estaba la puerta y por eso los homicidas llegaron por el patio.
Efectivos de Polimiranda y el Cuerpo de la Policía Bolivariana del Estado Zulia (CPBEZ) llegaron al lugar para resguardar el área mientras llegaban los funcionarios del organismo detectivesco. Se conoció que la víctima no tenía antecedentes penales y no tenía problemas con terceros.
Silva era hijo único y padre de siete hijos. Era jubilado de la Alcaldía del municipio donde laboró como obrero, también se dedicaba a las labores de pesca.