En la receta de hoy vamos a ver cómo preparar unos riquísimos churros saludables sin azúcar. Son muuuy fáciles de hacer y nos permitirán disfrutar de este riquísimo postre o desayuno sin remordimientos.
Al hacer estos churros al horno, evitaremos frituras y las grasas que conllevan. El horno se encargará de hacer todo el trabajo
Si te soy sincera, al principio pensaba que no iban a salir, pero… ¡vaya sí que han salido! Están increíblemente crujientes y tienen una textura muy similar a los normales.
Sé que los churros apetecen siempre, pero a mí me apetecen más en estas fechas, porque los puedes acompañar de un chocolate calentito, y es de esas cosas que sólo de pensarlo me dan calidez. Y si encima los podemos hacer sin freír y así más light… ¡una maravilla! Aunque bueno, hay a quien le gusta mojarlos en nata, y a mí otra cosa que me gusta mucho es mojarlos en crema pastelera.
Eso sí, antes de empezar les doy un par de tips para que salgan bien hechos por dentro y lo más parecidos posible a los churros “normales”:
El tiempo que les doy en el horno es orientativo, pero no los dejen menos tiempo del que les digo. Si ven que se han dorado y aún no se ha cumplido el tiempo, bajen la temperatura del horno y sigan horneando hasta llegar al mínimo de tiempo.
Tal y como yo los he hecho, salen finitos comparado con lo que suelen ser los churros (pero a mí me han gustado). Si los quieres más gorditos, simplemente usa una boquilla más ancha y tenlos más rato en el horno.
Ingredientes:
1 taza de agua (250ml)
1 taza de harina integral (100gr)
2 cucharadas de aceite de oliva suave o de coco
2 huevos
25gr de mantequilla light
1 cucharada de sucralosa en polvo (o media de stevia)
Una pizca de sal
Instrucciones:
Ponemos en una olla a fuego medio el agua con la mantequilla, hasta que se derrita bien. Si pones la mantequilla a temperatura ambiente, costará menos.
Añadimos la sucralosa, la sal, y el aceite y mezclamos bien. Integramos la harina y seguimos mezclando. Quedará una masa espesa y poco manejable, pero no te preocupes, es normal.
Retiramos la olla del fuego, y añadimos los huevos uno a uno, mezclando bien hasta conseguir una masa homogénea y espesa (para que te hagas una idea del espesor, se podrían hacer montoncitos con ella).
Colocamos la masa en una manga pastelera, con una boquilla de estas rayadas, y formamos churros sobre la bandeja del horno, que habremos cubierto de papel de horno.
Horneamos durante unos 25min a 180º. Cuando estén dorados, los sacaremos. Si están dorados pero no han pasado 25min, baja la temperatura del horno a 150-160º para que no se quemen y déjalos hasta que hayan pasado. Sino, corremos el riesgo de que estén crudos por dentro.
Sacamos del horno, decoramos con un poco de sucralosa o como queramos, ¡y listo!


