La caries es una de las enfermedades que más afectan a las personas en el mundo. Afortunadamente, son cada día más numerosos los avances para tratarla y combatirla.


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Algunos hallazgos científicos, sin embargo, revelan que para alejarnos de la caries basta con tan sólo mantener en nuestra rutina algunos hábitos sencillos, como desayunar todos los días.
Según un estudio realizado en España, los niños de entre 2 y 5 años que no desayunan tienen un riesgo 4 veces más alto de presentar caries en comparación con los que desayunan bien. La razón es sencilla: los pequeños que no desayunan son más propensos a consumir alimentos con azúcar entre horas, lo que aumenta el riesgo de desarrollar caries.
En este sentido, algunos papás cometen errores sin darse cuenta porque debido a la falta de tiempo y la inapetencia de los niños, recurren a soluciones más fáciles y «atractivas», como ofrecerles productos industriales altos en azúcar.
Desayuno: los mejores alimentos para esta comida
Por ser la primera comida del día tras el largo período de ayuno durante el sueño, el desayuno tiene una gran importancia para la alimentación como un todo. «Si no ingiere nada en este horario, el cuerpo, que ya está con su reserva de energía baja, comienza a consumir masa muscular. Es decir, por ejemplo, hay una pérdida de masa muscular y consecuente flacidez», explica la nutricionista Livia.
Frutas: cualquier fruta puede consumirse en el desayuno, pero naturalmente y sin agregarle nada.La nutricionista recomienda variar la fruta para diversificar los nutrientes. Jugos: opta siempre por los naturales sin azúcar, de preferencia hechos en el momento para aprovechar mejor las vitaminas. Los de caja tienen mucha azúcar, por lo que conviene evitarlos, excepto los que son de soja.
Productos lácteos: los expertos recomiendan tres porciones diarias de lácteos, una de ellas puede ser consumida en la mañana. Café negro: una taza es lo indicado, pero cuidado con la cantidad de azúcar que le agregas.
A esto se une el hecho de que, debido a la falta de supervisión de algunos padres, los niños terminan sin cepillarse los dientes luego de consumir esos alimentos.
El azúcar es el mayor enemigo de nuestros dientes pues la placa lo transforma en un ácido que destruye el esmalte dental. Cuando esta capa va desapareciendo progresivamente por su descalcificación, deja de proteger a los dientes y permite que los gérmenes presentes en la boca los ataquen, provocando la caries y, luego, dolor.
La educación en hábitos de higiene saludables y vigilar lo que comen los niños ayuda a protegerlos contra la caries.