Hoy he decidido escribir unas líneas inspirado en lo que para nuestro país es una alegría: La clasificación de nuestra Vinotinto a cuartos de final de la Copa América Centenario que se juega en Estados Unidos.


FIFA World Cup 2026™
📅 11 Junio – 19 Julio 2026
Muchos pensaban que la selección venezolana de fútbol iba a pasear en esta copa, y que no tenía ningún tipo de oportunidad de avanzar a la siguiente fase de la competición, producto de los malos resultados del combinado en las eliminatorias hacia el Mundial de Rusia en 2018, y sobre todo, por el ambiente tan caldeado e intenso que se vivía en el vestuarios de los criollos.
Con la destitución de Noel “Chita” Sanvicente como DT de la selección y la llegada de Rafael Dudamel al banquillo, las cosas dieron el giro esperado. Todo un país quería que esta selección lograra ser un rival digno, y sentir que están compitiendo y que no son uno más del montón.
La historia en esta Copa América inició ante Jamaica. Este equipo ya nos había ganado recientemente y por goleada, por lo que se pensaba que iba a ser un rival muy duro de vencer. Bueno fue así. A pesar de contar solo con diez jugadores en gran parte del compromiso, los jamaiquinos le hicieron frente a Venezuela, pero la nuestra salió airosa ganando ese partido 1-0.
Un país celebraba en sus calles esta victoria, pero los jugadores más allá de este triunfo, ya estaban enfocados en Uruguay quien sería su próximo rival. Sin Luis Suarez como referencia, los charrúas venían de perder en el debut de este torneo ante el combinado de México. La Vinotinto salió a jugar fútbol, no abandonó su idea de presionar arriba, de asfixiar al rival y en cien años de Copa América, los criollos lograrían su segunda victoria seguida en esta competencia.
Seguían pasando los días y la selección dirigida por Dudamel estaba en el primer lugar del Grupo C junto a los mexicanos. Llegó el tercer partido para conocer quien clasificaría primero a la siguiente ronda. Venezuela comenzó ganando con un golazo del “Sema” Velásquez, pero México se repuso y logró empatar las acciones en el segundo tiempo para que el partido quedase igualado a un gol y para que los Vinotintos clasificaran de segundo a cuartos de final.
¿Qué cambio?
Sin duda alguna el ambiente que se respira ahora mismo dentro y fuera de la selección es inmejorable y eso se debe, entre otras cosas, al cambio de chip que imprimió en seleccionador nacional, que ha inspirado a los jugadores a creer nuevamente en ellos mismos.
Venezuela juega en equipo. No hay individualidades
Venezuela es una selección que se para con cuatro defensas en el fondo, juega con cuatro volantes y dos delanteros. Esta es un equipo que presiona la salida de su rival, ha mejorado en defensa y eso ha hecho que tanto Wilker Ángel como Oswaldo Vizcarrondo sean de los mejores en este combinado. La duda era la del lateral por izquierda, pero a pesar de ser derecho natural, el trabajo hasta los momentos de Rolf Feltscher ha sido bueno y ha respondido a las órdenes del técnico.
Una de las apuesta de Dudamel es mantener a Arquímedes Figuera como volante cinco, ese jugador que tiene que romper, pero que sobre todo apoye en la salida a Tomás Rincón a generar futbol desde la mitad de la cancha. Esta dupla para mi es de las mejores en el torneo.
Nuestros volantes tanto por izquierda como por derecha han hecho su trabajo. Luis Manuel Seijas tuvo un buen partido ante Jamaica, sobre todo en defensa. Ante Uruguay y México Dudamel apostó por mantener al “Lobito” Guerra por derecha y por la otra zona del campo a Adalberto Peñaranda, quien ha sacado buenas notas hasta los momentos.
Lo de Guerra es impresionante. Luego de no estar en la primera lista de convocados para esta Copa América, el técnico decide integrarlo al grupo, no solo para jugar, sino además para ser uno de los artífices de estos buenos resultados que ha obtenido la selección. Es un caballo de Troya. Presiona en la salida, aporta mucho cuando a Venezuela le toca retroceder y es un jugador desequilibrante al momento de aportar en ofensiva.
La pareja Josef Martínez y Salomón Rondón, se han convertido en referencia en la selección. Trabajan desde todos los puntos del campo, no son estáticos, su movilidad hace confundir a los defensores y el entendimiento entre ambos es un factor positivo para este grupo de guerreros. También se resalta la buena actuación del portero Dani Hernández que en estos primero cotejos le ha dado la seguridad que necesita la portería venezolana.
En líneas generales a la Vinotinto se le ha visto bien. Sus defensores han mejorado considerablemente, y ahora, esta es una de las zonas más difíciles de penetrar para el contrario. Lo de Roberto Rosales (titular) y Alexander González (suplente) es impresionante, porque no solo son dos jugadores que van al ataque, sino que al momento de defender se les ha visto muy bien y seguros en la marca.
De esta manera Venezuela clasifica a cuartos de final de la Copa América Centenario, logrando siete puntos de nueve posibles y con la misión de ir a semifinales. Grande Muchachos!