El teléfono tiene una pantalla de 5,5 pulgadas con tecnología AMOLED, un procesador de la gama Snapdragon 820 y una cámara de 13 megapíxeles con una lente muy luminosa, de apertura f/1.8.
Incluye un lector de huellas dactilares y tiene un grosor ínfimo, apenas 5,2 milímetros, porque eliminó el puerto de auriculares de 3,5 mm., una decisión que se espera también en el próximo iPhone de Apple.
Para escuchar música en el Moto Z, por tanto, hay que recurrir a auriculares inalámbricos o a un adaptador incluido con el teléfono y que se conecta al puerto USB Type C en la parte inferior del teléfono.
Lenovo promete usos diferentes gracias a los diferentes módulos que es posible conectar en el terminal de forma magnética.
Algunas de los presentados incluyen altavoces de mayor calidad, microproyectores capaces de crear una pantalla de 70 pulgadas o más batería, por ejemplo.
Es el mismo concepto que fabricantes como LG tratan de popularizar en los últimos meses.
La compañía no confirmó aún el precio de venta del teléfono o sus accesorios, pero estarán disponibles a partir de este año.
Lenovo prepara también el lanzamiento del primer móvil equipado con la tecnología Tango deGoogle, cámaras capaces de ver en tres dimensiones y detectar las dimensiones de una habitación.
Gracias a ellas es posible utilizar el teléfono para crear aplicaciones de realidad aumentada, superponiendo la imagen digital a la capturada por la cámara del terminal.
El teléfono, PHAB2 Pro, tendrá una pantalla de 6,4 pulgadas y una cámara convencional de 16 megapíxeles que servirá como complemento al sensor de profundidad integrado. Saldrá a la venta en el segundo semestre a un precio aproximado de 500 euros.