«Hemos establecido un despliegue militar en las zonas de protección de los municipios Jesús María Semprún, parte de Machiques de Perijá y el Catatumbo, como una acción preventiva mientras se esclarecen los hechos», declaró Caldera el pasado martes durante un acto de reinauguración en el Hospital de Especialidades Pediátricas de Maracaibo.
El mandatario regional confirmó que equipos especializados del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) se trasladaron desde Caracas hasta Jesús María Semprún. Su objetivo principal es determinar las circunstancias exactas del múltiple homicidio ocurrido en el sector conocido como La Pica 2, un paso fronterizo no autorizado entre el estado Zulia y el Departamento del Norte de Santander, en Colombia.
Por su parte, la Cancillería de la República manifestó su profunda preocupación ante el incremento de la violencia en el eje del Catatumbo. Según el organismo, este fenómeno es consecuencia directa del conflicto interno colombiano, el cual ha dejado víctimas fatales y ha afectado gravemente a los habitantes de las comunidades limítrofes.
Informes preliminares señalan que las cinco víctimas fueron ejecutadas con armas de fuego. Se presume que los responsables serían integrantes de las disidencias de las FARC, quienes habrían ingresado al territorio con la intención de desplazar a miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que mantienen presencia en la frontera venezolana.
Entre los fallecidos, las autoridades lograron identificar a Luis Adolfo Ortiz Guerrero, de 34 años; Melvin Alexis Rincón Rincón; y Leiver Alexis Ravelo Jaimes, de 21 años, este último de nacionalidad colombiana.
Finalmente, el Ministerio de Relaciones Exteriores reiteró que la paz y la estabilidad en la región fronteriza solo podrán garantizarse a través de mecanismos de entendimiento mutuo y respeto a la soberanía.