De acuerdo con reportes de Bnamericas, la compañía identifica al país como un eje fundamental para el desarrollo de sus futuras labores de exploración y extracción de hidrocarburos.
Conexión estratégica con Trinidad y Tobago
El eje central de esta iniciativa es vincular los yacimientos venezolanos con la infraestructura de Atlantic LNG, situada en Trinidad y Tobago. Esta maniobra permitiría que los recursos, que han estado limitados por años, logren insertarse finalmente en el mercado energético internacional. Actualmente, el equipo directivo de Shell trabaja en la resolución de los aspectos técnicos necesarios para concretar este flujo de energía a la brevedad.
Áreas clave de intervención
La hoja de ruta establecida prioriza el campo Dragón, tras el acuerdo suscrito entre las partes el pasado mes de marzo. El plan de trabajo también contempla los campos Carito y Pirital, localizados en el estado Monagas, además del proyecto Loran, el cual es compartido por ambas naciones. Estas locaciones constituyen el pilar de la inversión a corto plazo para la multinacional. Según Sawan, la empresa cuenta con la experiencia técnica necesaria para capitalizar el desarrollo de estos yacimientos de gas situados frente a las costas venezolanas.
Superación del déficit productivo
La planta procesadora en Trinidad y Tobago requiere de este suministro para operar a su máxima capacidad. Durante el ejercicio anterior, la instalación registró un déficit de 3 millones de toneladas respecto a su potencial total, debido a la falta de materia prima. La incorporación del gas proveniente de Venezuela facilitaría la optimización de esta planta, la cual es gestionada mediante una sociedad entre Shell, BP y el Estado trinitense.