Durante la noche de este lunes 4 de mayo, ciudadanos de distintos sectores en Cumaná, estado Sucre, y Valencia, en Carabobo, salieron a las calles para manifestar su descontento ante las constantes interrupciones del servicio eléctrico.
En la capital sucrense, los residentes de los apartamentos Hugo Chávez bloquearon la avenida Cancamure, tras sufrir un corte de energía que inició el domingo a las 09:30 pm. Los afectados expresaron su frustración ante la falta de respuestas por parte de Corpoelec, a pesar de haber reportado la avería en reiteradas ocasiones.
«Nos aseguran que el servicio será restablecido en media hora, pero seguimos esperando. Se nos están dañando los alimentos y tenemos recién nacidos sufriendo por el calor», declaró uno de los vecinos al medio Atarraya. Hasta altas horas de la noche, la vía permanecía cerrada como medida de presión para exigir una solución definitiva.
Simultáneamente, en el sector Bella Vista 1, al sur de Valencia, los habitantes protestaron por llevar varios días sin electricidad desde el pasado 1 de mayo. La falla, provocada por el daño en un transformador, afecta a más de 100 familias de la zona.
Un sistema eléctrico en crisis estructural
La inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional no es un evento aislado, sino la consecuencia de más de una década marcada por la falta de inversión, el deterioro de la infraestructura y la pérdida de talento humano especializado.
Aunque Venezuela cuenta con una capacidad instalada de 30,000 megavatios, los especialistas indican que la operatividad actual ronda los 12,000 MW, cifra insuficiente para satisfacer la demanda nacional. En lo que va de 2026, las fluctuaciones han impactado gravemente a ciudades como Caracas, Valencia, Maracay y Maracaibo. En zonas como Cumaná, los cortes han superado las 48 horas, afectando el comercio y el acceso al agua potable.
Ante este panorama, el Ejecutivo anunció en marzo de 2026 un plan de ahorro energético de 45 días, atribuyendo las fallas a las altas temperaturas. Sin embargo, analistas de firmas como Siemens Energy sostienen que la recuperación del sistema requeriría una inversión de hasta 40,000 millones de dólares y un periodo de trabajo de al menos 15 años.