La institución policial ha señalado que esta medida responde a un aumento en las denuncias sobre daños físicos y emocionales vinculados al uso inadecuado de la tecnología. El programa enfatiza que la seguridad de los niños ya no se limita al espacio público, sino que requiere una vigilancia constante en el ámbito digital.
Para enfrentar estos riesgos, el CPBEZ propone dos pilares fundamentales:
Supervisión activa: Se insta a los padres a monitorear de manera directa las actividades digitales de sus hijos, incluyendo la revisión de dispositivos móviles, computadoras y el entorno físico donde interactúan con la red, recordando que es una responsabilidad parental fundamental.
Diálogo abierto: Se recomienda fomentar canales de comunicación efectivos donde los adultos puedan orientar a los menores sobre los peligros del ciberespacio, promoviendo la prevención a través de la información.
La policía zuliana hace un llamado a la colectividad para convertirse en multiplicadores de este mensaje, con el fin de construir una red de protección que salvaguarde el desarrollo cognitivo y emocional de los más jóvenes.
La realidad detrás de los dibujos animados
Un punto clave de esta campaña es aclarar la confusión existente sobre el contenido audiovisual. Muchas producciones, aunque presentadas bajo el formato de dibujos animados, están diseñadas para un público adulto y no infantil. Programas que exaltan el absurdo o temáticas complejas pueden resultar estimulantes o confusos para mentes en desarrollo. La institución advierte que es irresponsable que algunos medios promocionen como infantiles contenidos que no lo son, por lo que es vital que los padres se involucren activamente en conocer qué consumen sus hijos, garantizando así una orientación oportuna y un entorno más seguro.