La compañía energética española Repsol ha concretado una alianza estratégica con el Gobierno de Venezuela y la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), marcando un punto de inflexión en su presencia dentro del territorio nacional. Este pacto no solo asegura la continuidad de sus actividades, sino que traza una hoja de ruta ambiciosa para triplicar la producción bruta de crudo en un plazo de tres años, apoyándose en esquemas operativos renovados y mecanismos de pago garantizados, según informó la agencia EFE.
Metas de producción: Un salto del 50% en 12 meses
En la actualidad, Repsol registra una producción cercana a los 45.000 barriles brutos diarios en el país. Bajo las nuevas condiciones pactadas, la corporación comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España que se encuentra preparada para elevar este volumen en un 50% durante el primer año. La meta final es consolidar un crecimiento sostenido que permita triplicar los niveles actuales para el año 2029, siempre que las condiciones del mercado y la operatividad lo permitan.
Control en Petroquiriquire y nuevos campos
El eje central de este entendimiento se sitúa en la empresa mixta Petroquiriquire, cuya composición accionaria es de 60% para Pdvsa y 40% para Repsol. Esta estructura permitirá a la firma española recuperar un liderazgo compartido más robusto en lo que respecta a la gestión técnica y comercial de los activos. Asimismo, se ha formalizado la integración de los campos Tomoporo y La Ceiba al plan de trabajo, lo que extiende de manera considerable el alcance de Repsol en las cuencas petroleras venezolanas.
Mecanismos de pago y sostenibilidad
El flujo de caja derivado de la extracción de crudos pesados en Petroquiriquire será destinado a la reinversión local, garantizando así la operatividad a largo plazo. Francisco Gea, director general de Exploración y Producción de Repsol, ratificó que la empresa dispone de los recursos humanos y la capacidad técnica necesaria para maximizar el rendimiento de estos activos. Este anuncio se suma al acuerdo alcanzado el mes anterior con la italiana ENI, enfocado en asegurar la sostenibilidad del suministro de gas natural en el proyecto Cardón IV durante el año 2026. Estas acciones se desarrollan bajo el amparo de las licencias generales otorgadas por la administración estadounidense, permitiendo que las multinacionales europeas fortalezcan su compromiso con el desarrollo del potencial energético en el occidente del país y el resto del territorio nacional.