La controversia inició cuando el intérprete de éxitos como ‘Me Rehúso’ respondió a los cuestionamientos sobre su método de trabajo con un desafiante mensaje: “Si, estoy haciendo música con IA… ¿algún problema?”. Esta declaración fue interpretada por muchos internautas como una falta de ética profesional, argumentando que el uso de estas herramientas tecnológicas desvirtúa la esencia del arte y menosprecia el esfuerzo de otros músicos que prefieren métodos tradicionales.
La reacción en el entorno digital no se hizo esperar. Entre los comentarios más recurrentes, los usuarios expresaron su descontento con frases como: “Que la IA te pague, que la IA vaya a tus conciertos, que la IA escuche tu música” y “Es una falta de respeto a los fans y a otros artistas”. Para gran parte de la comunidad, el uso de la IA en la música representa una amenaza para las oportunidades laborales en la industria creativa.
Este debate sobre la autenticidad en la creación artística también ha salpicado a otros exponentes de la música nacional. Recientemente, la agrupación Rawayana fue objeto de señalamientos similares tras utilizar una imagen generada por inteligencia artificial para promocionar su gira titulada ‘¿Dónde es el after?’.
A pesar de la creciente presión social y los cuestionamientos sobre la falta de creatividad humana en sus nuevas producciones, Danny Ocean ha mantenido su postura y, hasta el momento, no ha emitido ninguna retractación sobre el uso de estas herramientas tecnológicas en su carrera musical.