La jornada contó con la presencia de representantes del Estado, el sector privado, la clase obrera y los pensionados. Durante su intervención, Rodríguez hizo un llamado a estos actores para que se involucren de manera activa en la reestructuración del modelo económico venezolano, dejando a un lado las diferencias políticas para enfocarse en la meta de obtener ingresos que garanticen los derechos fundamentales de los trabajadores.
No obstante, la funcionaria advirtió que el éxito de esta meta está condicionado a la superación de los efectos generados por el bloqueo económico. “No es mi pelea individual: pido el apoyo del sector empresarial y de los trabajadores para que vayamos juntos en defensa de Venezuela. Necesitamos reconstruir un modelo que fue socavado por el bloqueo”, enfatizó la vicepresidenta.
Propuestas nacidas desde las bases
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la necesidad de actualizar el marco legal vigente para adecuarlo a la realidad actual del país. Rodríguez subrayó que estas reformas no deben ser producto de una imposición burocrática desde ministerios u oficinas, sino que deben ser el resultado del debate directo entre los involucrados.
“Que no salga de una oficina ni de un ministerio; que salga de ustedes”, sentenció, instando a los presentes a establecer espacios de discusión intensos, a los cuales calificó como una «encerrona», con el fin de alcanzar acuerdos sólidos que impacten positivamente en la calidad de vida de la población.
Finalmente, reiteró que la superación de las sanciones representa una «batalla de unión nacional». Los consensos que se logren en estas mesas de trabajo servirán como cimiento para las futuras revisiones legales, las cuales buscan facilitar una recuperación económica real y sostenible para las familias venezolanas.