El propósito fundamental de esta iniciativa es lograr la certificación internacional que reconozca a Venezuela como un territorio libre de esta patología mediante la inmunización sistemática del rebaño.
Un compromiso de Estado
Durante el encuentro realizado en la sede de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Diego Vialli, representante de Panaftosa, subrayó que Venezuela atraviesa la fase final de un proceso histórico de siete décadas. Según el experto, el país representa la «última frontera» del continente por alcanzar este estatus, lo que exige una alianza sólida entre los sectores público y privado.
José Labrador, quien preside Funvessa y forma parte de la directiva de Fedenaga, definió este plan como la hoja de ruta indispensable para los años venideros. Labrador instó a los productores a cumplir rigurosamente con la vacunación masiva, enfatizando que cada eslabón de la cadena, desde el Estado hasta el pequeño productor, es vital para garantizar la soberanía alimentaria y fortalecer la ganadería nacional.
Más de una década sin reportes
Por su parte, Wilmer Alcázar, director nacional de salud animal del Insai, compartió cifras alentadoras al confirmar que Venezuela suma 13 años sin registrar casos de fiebre aftosa. Actualmente, la nación se encuentra en un proceso de validación científica ante la Organización Mundial de Sanidad Animal para certificar la ausencia del virus en el ganado local.
Próximos pasos
El éxito de esta estrategia no solo asegura la calidad de la proteína animal para el consumo interno, sino que también posiciona a Venezuela en los mercados internacionales para la exportación de genética, animales en pie y derivados cárnicos.
Las autoridades han hecho un llamado al gremio ganadero para participar activamente en el primer ciclo de vacunación de 2026, pautado para iniciar el 1 de mayo. El documento fue ratificado ante el Ministerio de Agricultura y Tierras bajo la supervisión del ministro Julio León Heredia.