La iniciativa propone un corredor humanitario para agilizar el retorno de migrantes, lo cual necesitaría la colaboración de naciones como Ecuador, Colombia y Venezuela.
El líder chileno sugiere que el plan articule acciones de seguridad en las fronteras con acuerdos diplomáticos para la repatriación voluntaria de migrantes, enfocándose principalmente en los flujos migratorios que se originan en Venezuela.
Cooperación regional bajo condiciones
Daniel Noboa, presidente de Ecuador, indicó que la propuesta solo podría materializarse mediante un esfuerzo coordinado con Colombia y Venezuela, naciones fundamentales en las rutas migratorias de la zona.
No obstante, el presidente colombiano, Gustavo Petro, supeditó el apoyo de su nación al respeto que, según él, el gobierno ecuatoriano debe profesar hacia Colombia. Estas declaraciones surgen en un clima de recientes roces políticos y comerciales entre Bogotá y Quito, a raíz de desacuerdos arancelarios y diplomáticos.
El llamado “Escudo Fronterizo” es un componente clave de la política de seguridad y migración del ejecutivo chileno. Sus metas incluyen disminuir los pasos fronterizos irregulares, intensificar la vigilancia en áreas críticas y optimizar la coordinación entre las fuerzas de seguridad y las autoridades civiles en la zona norte del país.
La iniciativa también prevé la construcción de infraestructura de control, el uso de tecnología de vigilancia y el despliegue de personal militar y policial, así como la implementación de protocolos para la reconducción y expulsión de migrantes en situación irregular.
¿Es viable el proyecto?
Durante el programa La Tarde de NTN24, diversos analistas internacionales examinaron la propuesta y sus posibilidades de éxito en el actual panorama político regional.
El experto chileno Carlos Escaffi apuntó que algunos migrantes venezolanos han decidido regresar a su país de forma voluntaria ante los recientes cambios políticos, lo que, en su opinión, crea una oportunidad para establecer corredores humanitarios que faciliten dichos retornos.
Por otro lado, el consultor político Juan Falkonerth opinó que las fricciones diplomáticas entre los gobiernos de la región podrían ser un obstáculo para la ejecución de la iniciativa.
“Bajo la gestión del presidente Petro, ninguna iniciativa regional prosperará, porque él se ha dedicado a dañar las relaciones con los países vecinos”, sentenció.
La discusión sobre el “plan Escudo Fronterizo” tiene lugar en un momento de fuerte presión migratoria en varias naciones de Sudamérica, lo que ha impulsado a los gobiernos a buscar fórmulas de cooperación para administrar los flujos de personas y asegurar sus fronteras.