Sánchez explicó que la coyuntura es consecuencia de una combinación de factores climáticos desfavorables y los efectos de los incendios registrados en el país, los cuales han tenido un impacto directo en el sistema eléctrico.
“Hemos tenido en el interior del país numerosos incendios. Estos incendios elevan la tensión y nos disparan, literalmente, la electricidad. Esto ha generado afectaciones aquí en Mérida, así como en Trujillo, Barinas, Zulia y Portuguesa”, detalló el mandatario regional.
Informó sobre la activación de un plan de administración de cargas, el cual se desarrollará en coordinación con el Sistema Eléctrico Nacional.
El propósito, según indicó, es gestionar estratégicamente los recursos para la generación hidroeléctrica y mantener los niveles de agua en los embalses.
De acuerdo con el gobernador, esta acción tiene como fin prevenir interrupciones extensas y disminuir la posibilidad de una crisis energética de mayor envergadura durante abril y mayo, meses en los que históricamente aumenta la demanda y se reducen las reservas de agua.
Si bien confirmó la puesta en marcha del plan, no especificó la fecha de inicio ni la duración que tendrá el racionamiento. Tampoco se ha dado a conocer el cronograma de suspensión del servicio.