Sobre este punto, el parlamentario explicó que esta legislación no constituye el único instrumento para progresar hacia una nueva etapa de coexistencia democrática. «No existe una ley que, por sí sola, pueda generar las condiciones necesarias para la unión nacional sincera y el ejercicio pacífico y respetuoso de la política», afirmó.
En respuesta a los cuestionamientos
Arreaza señaló que aquellos que critican la ley de manera indiscriminada con la intención de restarle legitimidad, omiten, quizás de forma deliberada, que diversas instancias están colaborando. Mencionó que tanto la Presidenta Encargada como el Presidente de la Asamblea Nacional han indicado que el Programa para la Convivencia y la Paz, la Comisión para la Revolución de la Justicia y la comisión parlamentaria de seguimiento a la ley, trabajan de manera coordinada en la evaluación de casos que no están directamente relacionados con la normativa, con el fin de presentar sugerencias a las entidades judiciales del país.
Mediante una publicación en su cuenta de Instagram, el diputado subrayó que lo fundamental es que los diversos sectores de la nación muestren una «voluntad real e inexorable para construir» y abandonen las actitudes que generan división, para así afianzar las bases del entendimiento, la reconciliación y el progreso nacional.