Para poder volver al circuito, la campeona de 23 títulos de Grand Slam debía estar disponible durante un semestre para someterse a controles antidopaje no anunciados. Dicho período concluye este domingo, lo que otorga a la estadounidense la libertad de participar en torneos profesionales si recibe una invitación de los organizadores.
Serena Williams inscrita en el programa antidopaje
«Salvo que sufra una lesión, no hay duda de que volverá a jugar en algún momento», comentó en enero el exnúmero uno mundial Jim Courier, quien destacó la exigencia que implica formar parte del grupo de jugadoras sujetas a controles aleatorios.
«Nadie que no planee jugar tenis profesional se inscribe en esa lista, y mucho menos alguien con la trayectoria de Serena Williams», recalcó el exjugador estadounidense.
Inicialmente, en diciembre, la propia Williams desmintió los rumores sobre un posible regreso. Sin embargo, estas especulaciones ganaron fuerza con el retorno a la actividad profesional de su hermana mayor, Venus, de 45 años, en el verano de 2025.
A finales de enero, Serena Williams adoptó una postura mucho más ambigua. «No es un sí ni un no. No lo sé, simplemente voy a ver qué sucede», expresó durante una aparición en el programa de televisión estadounidense Today.
«Arrasaría en el circuito»
Al ser consultada sobre su reincorporación al programa de control antidopaje, Williams respondió de manera evasiva: «¿Si me he reincorporado? No sabía que había salido. Miren, no puedo hablar de eso», afirmó la tenista, quien es madre de dos niñas de ocho y dos años.
La pista más reciente la proporcionó la estadounidense Alycia Parks (77ª del ranking mundial), quien a principios de febrero reveló haber entrenado con su compatriota. «Está en una forma increíble. Creo que arrasaría en el circuito», comentó Parks en una entrevista con el medio especializado Tennis Majors.
En su última aparición, en el US Open 2022, Serena Williams no anunció un retiro formal, sino que mencionó que estaba «evolucionando» para alejarse del circuito profesional. Desde septiembre de 2022 no posee ranking WTA, por lo que su participación depende de las invitaciones que reciba de los torneos.
Dada su condición de ícono y una de las mejores jugadoras de la historia, no se espera que tenga problemas para obtener dichas invitaciones, al igual que su hermana Venus, quien ha recibido acceso a torneos como el WTA 1000 de Cincinnati, el US Open y el Abierto de Australia.
«Con ella, todo es posible»
Venus Williams también ha sido invitada al WTA 250 de Austin y planea competir tanto en individual como en dobles, disciplina en la que ha cosechado grandes éxitos junto a su hermana menor, con 14 títulos de Grand Slam y tres medallas de oro olímpicas.
Después de Austin, el calendario estadounidense presenta dos torneos de gran envergadura en marzo: los WTA 1000 de Indian Wells y Miami, escenarios que podrían ser ideales para el esperado regreso de Serena.
La incógnita permanece sobre si la tenista optará por participaciones puntuales, como su hermana, o si planifica un calendario más completo. «Con ella, todo es posible», declaró recientemente su exentrenador Patrick Mouratoglou al diario L’Équipe. «Si hay alguien capaz de intentar un regreso así, es Serena», concluyó.