Esta posible determinación se produce luego de que se negara la cobertura médica a jugadores fundamentales como Francisco Lindor, Carlos Correa, José Berríos, Víctor Caratini, Yacksel Ríos, Jovani Morán, Emilio Pagán y Alexis Díaz, entre otros.
José Quiles, presidente de la FBPR, ha confirmado que el tema ha dejado de ser una simple discusión para convertirse en una posibilidad real que podría definirse en los próximos días.
«Es una cuestión de justicia, respeto y dignidad», afirmó Quiles, subrayando que la ausencia de estos peloteros afecta la capacidad competitiva del equipo y la esencia misma de la competencia.
Lindor, quien había sido nombrado capitán por la MLB, fue marginado del equipo tras someterse a una cirugía de codo durante la pretemporada, a pesar de tener el visto bueno para participar en el spring training con los New York Mets.
Por su parte, Correa, considerado un pilar anímico para la novena boricua, también fue excluido debido a restricciones similares.
Puerto Rico, que alcanzó el subcampeonato en las ediciones de 2013 y 2017, es una de las sedes del evento. Los juegos están pautados en el Estadio Hiram Bithorn de San Juan del 6 al 11 de marzo, donde se medirían a Colombia, Panamá, Canadá y Cuba.
La situación se torna más compleja debido a que la boletería para los encuentros del equipo local ya se ha agotado por completo, lo que añade una presión adicional a la resolución.
Esta crisis evidencia las fricciones existentes entre la MLB, la Asociación de Jugadores y las distintas federaciones nacionales.
Un eventual retiro de Puerto Rico representaría un duro golpe para el WBC, un torneo que tiene como objetivo la expansión del béisbol a nivel global. La FBPR tiene previsto sostener una reunión de emergencia con la MLB para intentar solucionar el conflicto, pero el tiempo es un factor crítico a medida que se acerca la fecha para la entrega de los rosters definitivos.