Según los datos oficiales más recientes, este siniestro ha provocado el fallecimiento de al menos 39 personas y ha dejado 122 heridos, cifras que podrían modificarse a medida que avancen las labores de identificación y la evaluación médica de los afectados.
Los servicios de salud de Andalucía informaron que 48 individuos permanecen hospitalizados, mientras que 74 ya fueron dados de alta tras presentar lesiones de menor gravedad. Entre los pacientes que siguen bajo observación médica se encuentran cinco menores de edad, y al menos 13 personas están en unidades de cuidados intensivos, manteniendo activa la alerta sanitaria en la región.
Cómo se originó el incidente entre los dos ferrocarriles en España
El accidente ocurrió poco después de las 7:30 de la noche, cuando un tren de alta velocidad de la empresa Iryo, que realizaba el trayecto Málaga–Madrid, se salió de las vías en los desvíos de acceso a la estación de Adamuz.
Tras el descarrilamiento, el convoy invadió la vía contigua, lo que provocó la colisión con un tren Alvia que circulaba en dirección opuesta con destino a Huelva.
Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el evento como “difícil de explicar”, destacando que el tren implicado era relativamente nuevo y que la infraestructura ferroviaria había sido modernizada recientemente.
El titular de Transporte solicitó prudencia ante las especulaciones y recordó que será la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) la encargada de determinar las causas precisas del siniestro.
Además, agradeció el esfuerzo de los equipos de rescate, quienes trabajaron durante horas en condiciones complejas para asistir a las víctimas y recuperar los cuerpos.