A través de su canciller, Argentina solicitó la «liberación inmediata del gendarme Nahuel Gallo, al cumplirse más de un año de su detención arbitraria e ilegal, que representa una desaparición forzada», según un comunicado de prensa que resumió la intervención del diplomático en la cumbre de Foz do Iguazú.
El funcionario del gobierno de Javier Milei manifestó además su inquietud por la situación actual de Venezuela, señalando que «el fraude electoral y las constantes transgresiones a los derechos humanos son una afrenta para toda la región».
El caso del gendarme argentino retenido en Venezuela
Nahuel Gallo fue arrestado el 8 de diciembre de 2024 por fuerzas de seguridad venezolanas, luego de cruzar una frontera terrestre desde Colombia. De acuerdo con las autoridades argentinas y la familia del gendarme, su viaje tenía como propósito visitar a su pareja y a su hijo.
El gobierno argentino ha declarado que «la permanencia del gendarme en esta inaceptable condición configura un claro caso de desaparición forzada y una flagrante vulneración del derecho internacional».
En su momento, el gobierno venezolano indicó que Gallo era uno de los 125 «mercenarios» extranjeros detenidos por presuntos planes para atentar contra la vida de la vicepresidenta, Delcy Rodríguez. Aseguró que el gobierno de Milei estaba «directamente» implicado en dicho supuesto complot.
«La situación del cabo primero Nahuel Gallo, quien permanece ilegalmente detenido, sin garantías judiciales ni acceso de sus familiares, constituye una detención arbitraria e injustificada por parte de las autoridades venezolanas», manifestó el gobierno argentino en un comunicado emitido el 8 de diciembre, al cumplirse 365 días de la detención del agente de seguridad.
En otro segmento de su intervención de este viernes, Quirno agradeció el apoyo del bloque a los reclamos diplomáticos sobre los derechos soberanos de Argentina respecto a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.