Según las estimaciones de Álvarez, la cantidad de caña a moler podría alcanzar las 5.300.000 toneladas. Esta cifra representa un aumento considerable de casi 1 millón de toneladas en comparación con las 4.500.000 toneladas procesadas durante la zafra anterior.
En una entrevista concedida a Unión Radio, el líder de Fesoca manifestó su satisfacción por el desempeño actual de la industria. Subrayó que, a pesar de los diversos obstáculos que enfrentan los agricultores, la actividad ha logrado mantener un ritmo de expansión constante.
Actualmente, la producción nacional de caña de azúcar cubre aproximadamente el 60% de la demanda interna. Álvarez enfatizó que la puesta en marcha de nuevas plantas azucareras sería clave para lograr el autoabastecimiento, permitiendo una molienda potencial de hasta 9.000.000 de toneladas de caña.
En cuanto a los precios del azúcar en los supermercados, Álvarez explicó que el valor final se ve influenciado por la diferencia en el tipo de cambio. Esto se debe a que insumos esenciales como los repuestos para la maquinaria agrícola y los herbicidas son importados y se adquieren al tipo de cambio del dólar libre.
Aclaró, además, que a pesar de estas dificultades económicas, los productores no han incrementado sus precios e incluso, en algunos casos, han optado por cobrar menos. Atribuyó esta situación a un desajuste estructural en la economía del país, el cual, según su perspectiva, deberá ser corregido en el futuro.
Finalmente, el presidente de Fesoca resaltó que, una vez que la macroeconomía se estabilice, los precios podrían reflejar de manera más precisa el verdadero costo de producción, lo que aseguraría la viabilidad y sostenibilidad a largo plazo del sector.