La tecnología de vehículos aéreos no tripulados, conocidos como drones, está asumiendo un papel fundamental en la respuesta a emergencias médicas, facilitando la entrega de desfibriladores automáticos a quienes los necesitan en cuestión de minutos.


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📅 11 Junio – 19 Julio 2026
Drones al Rescate: La Revolución Tecnológica que Salva Vidas en Emergencias Cardíacas
Innovación Médica

Un proyecto experimental en Estados Unidos está utilizando drones para transportar desfibriladores automáticos externos (DEA) tras recibir una llamada de emergencia por paro cardíaco. Según reportes de Popular Science, esta iniciativa tiene el potencial de revolucionar la atención médica de urgencia y preservar miles de vidas.
El programa, impulsado por Duke Health y el Duke Clinical Research Institute, opera en el condado de Forsyth, Carolina del Norte, y en el condado de James City, Virginia. Su principal objetivo es disminuir de manera significativa los tiempos de respuesta en situaciones críticas donde cada segundo es vital.
Una urgencia cronometrada: la importancia de la rapidez en el paro cardíaco
El paro cardíaco representa una de las principales emergencias sanitarias en Estados Unidos, con más de 350.000 casos anuales. La mayoría de estos incidentes ocurren en domicilios, y la probabilidad de supervivencia disminuye casi un 10% por cada minuto que se retrasa el uso de un DEA. La aplicación del desfibrilador en el primer minuto puede resultar en una tasa de supervivencia del 90%.
Sin embargo, el medio señala que los servicios de emergencia tardan, en promedio, 7 minutos en llegar, extendiéndose hasta 13 minutos en zonas rurales. Esta disparidad en los tiempos subraya la necesidad imperante de hallar soluciones que acorten la espera para recibir tratamiento.
La aparición súbita de un paro cardíaco en la vía pública a menudo deja a los testigos sin recursos inmediatos; disponer de desfibriladores accesibles y rápidos puede modificar el pronóstico y ofrecer una verdadera oportunidad de supervivencia.
Así funciona el sistema de entrega con drones
El modelo implementado por Duke Health ofrece una alternativa tecnológica al método convencional. Cuando se recibe una llamada al 911 por un paro cardíaco, un piloto remoto activa un dron que vuela a 60 metros de altura hasta el lugar de la emergencia.
Si el dron llega antes que los equipos médicos, desciende a 30 metros y libera el DEA, bajándolo con una correa. Posteriormente, el operador del 911 guía a los testigos para que utilicen el equipo, el cual está diseñado para ser operado sin experiencia médica previa y proporciona instrucciones verbales claras y directas.
A diferencia de las ambulancias y los camiones de bomberos, Popular Science enfatiza que los drones no se ven afectados por obstáculos como el tráfico o rutas complicadas, lo que les permite entregar los equipos con mucha mayor celeridad. Esta capacidad es particularmente relevante en áreas rurales, donde los tiempos de espera suelen ser más prolongados.
Al recibir la alerta, el dron traza su ruta desde la base, se dirige al punto de emergencia y, sin interferencias, desciende para entregar el dispositivo, brindando asistencia en tiempo récord donde más se necesita.
Innovación y futuro de la medicina de emergencia
El programa piloto de drones no altera los protocolos del 911, sino que los complementa, poniendo dispositivos cruciales a disposición de los testigos antes de la llegada de los profesionales. Expertos resaltan su potencial no solo para acelerar la salvación de vidas, sino también para minimizar posibles secuelas.
Monique Starks, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Duke, afirmó: “Este estudio representa un gran avance en la forma en que respondemos al paro cardíaco en Estados Unidos. Al integrar la tecnología de drones en la atención de emergencias, estamos trabajando para cerrar la brecha crítica entre el paro cardíaco y el tratamiento, lo que podría salvar miles de vidas”.
Mientras tanto, Betsy Sink, jefa de batallón de los Servicios Médicos de Emergencia de James City County, señaló: “No reemplazarán los sistemas tradicionales de respuesta, pero pueden fortalecerlos al poner equipos que salvan vidas en manos de los testigos cuando más importa. Este proyecto nos permite comprender mejor hasta dónde puede llegar esta innovación en la mejora de la supervivencia y dará forma al futuro de la medicina de emergencia”.
El programa ya está operativo en dos condados y podría expandirse según los resultados obtenidos. Joseph Ornato, profesor de medicina de emergencia en la Universidad Virginia Commonwealth y co-líder del estudio, explicó que el proyecto sienta las bases para un ensayo clínico aleatorizado, de mayor escala y con presencia en varios centros. Las próximas fases de la investigación evaluarán la eficacia, los costos y la viabilidad de llevar DEA a cualquier entorno en el menor tiempo posible.