En los últimos cinco años, El Salvador ha experimentado un notable deterioro en su posición dentro del índice de libertad de prensa de Reporteros Sin Fronteras (RSF), cayendo 61 lugares hasta la posición 112 de 180 naciones evaluadas. Se ha reportado la detención de periodistas del reconocido medio El Faro, quienes investigaban presuntos nexos de Bukele con pandillas violentas. Adicionalmente, los medios de comunicación que reciben financiamiento del exterior ahora deben registrarse como agentes extranjeros y pagar un impuesto del 30%.
Si bien la represión gubernamental ha afectado tanto a hombres como a mujeres en el periodismo, las comunicadoras afirman que están expuestas a un mayor número de abusos misóginos en línea, frecuentemente perpetrados por cuentas seguidoras de Bukele.
Un periodista, que prefirió mantenerse en el anonimato y se encuentra autoexiliado en el extranjero, comentó a Latin Times que los medios independientes en el país se encuentran constantemente bajo ataque.
La reportera, quien solicitó no ser identificada por razones de seguridad, reconoció que el incremento de las agresiones bajo la gestión de Bukele no se ha limitado a las mujeres periodistas. No obstante, enfatizó que ella y sus colegas han soportado un acoso digital ininterrumpido durante los últimos cinco años, gran parte del cual contiene elementos misóginos o de naturaleza sexualmente explícita.
La periodista recordó que la mayoría de las cuentas en redes sociales que difunden estos ataques son abiertamente pro-Bukele, y con frecuencia comparten propaganda a favor de Bukele o material que defiende las políticas de Bukele.