Durante una intervención en el programa «Punto y Seguimos» de Radio Fe y Alegría Noticias, Ramírez detalló que el desbordamiento del río Motatán provocó considerables destrozos. La crecida arrastró consigo numerosas viviendas, extensiones de terreno cultivable, sistemas de riego y una cantidad significativa de cosechas de hortalizas.
“Se llevaron la maquinaria que estaba trabajando en la canalización del río Motatán y vemos que tramos de la vialidad bastante largos e importantes, de unos 300 a 400 metros, se los llevó el caudal del río y no se le ha hecho mayor cosa”, advirtió Ramírez.
El dirigente gremial también manifestó su inquietud respecto al futuro, temiendo que la condición de las vías se deteriore aún más con las venideras lluvias y nevadas. Señaló que tanto la Troncal 007, que conecta Mérida con Trujillo, como la carretera que une Timotes con La Puerta, se encuentran en riesgo. Ramírez enfatizó que esta última carretera está en completo abandono, a pesar de que existe un peaje operativo en la zona de Quebrada de Cuevas.
El impacto de esta problemática ha sido devastador para el sector agrícola. Las precarias condiciones de las vías han ocasionado demoras considerables en el traslado de las cosechas hacia los centros de acopio y han dejado a diversas comunidades en un estado de total incomunicación. Algunos agricultores se han visto en la necesidad de adoptar medidas desesperadas para poder movilizar sus productos.