Durante la presentación del balance de la Operación Estratégica Escudo Bolivariano, el funcionario detalló la incautación de «trozos del cable submarino» que habían sido cortados en el Lago de Maracaibo. «Pretendían el corte y el hurto de 1.250 metros de cable submarino, que cumplen una función de energizar a todos los pozos, a todas las plantas eléctricas de la actividad petrolera en el Zulia», explicó.
Padrino López describió la acción como «una agresión multidimensional, por todos lados; una agresión permanente, sin descanso, contra el sistema eléctrico, contra nuestras refinerías, contra nuestra estructura estratégica, básica y contra nosotros».
Asimismo, alertó que el responsable del presunto sabotaje fue «el amo imperial», argumentando que en Venezuela «nada es fortuito ni casual». Pidió a la ciudadanía estar «mosca y pendiente siempre de todo» ante las «amenazas que se vienen contra el país».
El dirigente militar añadió que recientemente decomisaron «3 mil detonadores de explosivos y 800 metros de cordón detonante» que transportaban «tres personas en dos vehículos, uno de ellos un autobús». Ante esto, se preguntó: «¿Y para dónde van esos detonadores?, ¿a quién les van a servir?, ¿contra quién los van a utilizar?».
Finalmente, advirtió que los ataques contra el país constituyen «estrategias integrales pensadas psicológicamente, políticamente y diplomáticamente».