En un mensaje publicado en su cuenta de X, el sindicalista expresó su preocupación, afirmando que la noticia fue difícil de confirmar debido al «terror» e «indefensión» de los familiares frente a la violencia de los cuerpos de seguridad y el «silencio cómplice» de la Fiscalía General y la Defensoría del Pueblo.
Freites aseveró que las detenciones se están llevando a cabo sin la presentación de cargos, imputaciones, o garantías para la vida de los afectados. Familiares de algunos de los trabajadores, tras una búsqueda angustiosa, lograron localizarlos en las cárceles de Yare II y Yare III, pero se les ha negado el derecho a visitarlos.
El dirigente sindical también cuestionó el silencio del fiscal general, Tarek William Saab, a quien acusó de estar «acostumbrado a montar expedientes en contra de los venezolanos que luchan por la libertad y la democracia». Freites añadió que las autoridades de PDVSA guardan silencio y que las instalaciones petroleras están «militarizadas con agentes del Dgcim». Aseguró que si un trabajador no se presenta, se le aplica la «operación Tun Tun» en sus hogares y es «secuestrado de inmediato».
Finalmente, Freites recordó que las «desapariciones forzadas» son consideradas delitos de lesa humanidad.
Casos Anteriores: Detenciones en Amuay
Esta denuncia se suma a la realizada el pasado viernes 11 de julio, cuando Freites aseveró que trabajadores petroleros de la refinería Amuay también fueron enviados a las cárceles de Yare II y Yare III.
Para Freites, este caso reviste «extrema gravedad», ya que a «más de un mes de su desaparición forzada», el Ejecutivo no ha ofrecido información oficial, no ha presentado cargos y no ha reconocido públicamente las detenciones. Asimismo, precisó que para el 30 de junio, más de 60 empleados de PDVSA habían sido «secuestrados» y sus familias no tenían información sobre ellos.
El dirigente sindical acusó directamente al general Gustavo González López, exdirector del Sebin y actual jefe de la «policía interna» de PDVSA, de «encabezar personalmente» las detenciones y el hostigamiento contra los trabajadores petroleros.
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