La sentencia, según informó el periodista Norbey Marín en su cuenta de Instagram este lunes 23 de junio, fue dictada sin fundamentos probatorios y se basa en el supuesto delito de “incitación al odio”.
La detención de Oropeza se originó por una publicación en un estado de WhatsApp en la que escribió: “Y estas son las palabras de la jefa del Clap de Las Carolinas calle 4. Qué triste ver personas que prefieren la bolsa de gorgojos a un futuro para sus hijos”. Este mensaje fue suficiente para su denuncia y posterior privación de libertad.
Desde su lugar de reclusión, Oropeza escribió una carta a sus padres, expresando su angustia emocional: “Estoy aquí en un lugar oscuro, encerrada no solo en cuatro paredes, sino por el peso de mi culpa y mi tristeza. Por favor, sigan adelante… ya yo estoy perdida”.
En la misiva, la joven también manifiesta remordimiento y una profunda carga emocional: “Papi y Mami. Con mucha nostalgia y tristeza les escribo esta carta porque siento que todo lo que diga no alcanzará a reparar el daño que les he hecho pasar”.
A lo largo del texto, revela sentirse devastada: “He sido la decepción más grande de sus vidas y eso no me deja vivir. Me odio por lo que he hecho y por cómo terminé. Quisiera retroceder el tiempo, borrar todo, pero no puedo”.
Indicó que sabe “que la amaron incluso cuando no la merecía y que son quienes más han sufrido por mis errores”.
En repetidas ocasiones, pide perdón y muestra un estado anímico frágil: “No sé si alguna vez voy a poder perdonarme. Me siento como un peso en sus vidas, una carga. Les he hecho todo mal… todo”.
La joven escribió que “ya no sabe si tiene fuerza para seguir respirando”.
“Lo único que me queda es pedirles perdón y decirles que los amo con cada pedazo de lo que queda de mí. Siempre fueron lo más importante y lamento no haber sabido demostrarlo”, señaló.
Finalmente, en una línea que resume su estado actual, la joven sentencia: “Siempre fueron lo más importante y lamento no haber sabido demostrarlo”. Y luego implora: “Sigan adelante. No se detengan por mí… Ustedes aún tienen vida, sueños, futuro. Yo ya estoy perdida”.