La entrevista que Meghan Markle y el príncipe Harry acaban de dar este domingo a Oprah Winfrey ha arrojado luz sobre muchos misterios ocultos de la familia real británica. Entre ellos, el hecho de que el pequeño Archie no sea príncipe, ni tenga título nobiliario, algo que siempre se ha dado por hecho que fue decisión propia de los duques de Sussex. La exactriz acaba de arrojar luz sobre el asunto, confesando que en realidad habría sido la familia real británica quien impidió el nombramiento.
“No es su derecho quitárselo. Incluso con esa convención –que permite que todos los nietos del monarca sean príncipes y princesas–, dijeron: ‘Quiero cambiar la convención para Archie’. Vale, ¿por qué?”, se pregunta”. Aunque Meghan ha recalcado que a ella la grandeza de los títulos le parece accesoria: “el título más importante que voy a tener siempre es el de madre”, confiesa Meghan cuando Oprah le pregunta si quería el título para su hijo. Pero lo querían para Archie “si eso significaba que iba a tener seguridad”.


