Márquez Prepo, integrante de la comunidad indígena venezolana Cumanagoto y más conocido como el Guajiro, pasó una de las trochas que comunican a Boca de Grita (Venezuela) con Colombia y ahí ocurrió el crimen.
“Él iba en compañía de una familiar, pero un grupo de hombres armados los detuvo e hizo que la mujer continuara su marcha. A él lo dejaron allí”, contó una fuente judicial.
A la vez, aseguró que guerrilleros del Eln habrían asesinado a Márquez por presuntamente ser el encargado de cobros de extorsiones en esa zona a favor de Los Rastrojos, contra quienes mantienen una abierta disputa a sangre y fuego.
Horas después, los familiares de Márquez conocieron la suerte de su ser querido. Una pariente aseguró que desconocía sobre amenazas o problemas en contra de su ser querido.
“Desde enero trabajaba en una finca arrocera fumigando y haciendo las labores de producción del arroz. Vivíamos en Aguaclara”, dijo.
El hombre estaba próximo a conocer a su primer hijo. Su esposa tiene tres meses de gestación.
La pareja de Márquez recordó que el lunes él los acompañó hasta su casa en Venezuela y regresó hacia Aguaclara, a su lugar de trabajo.
Horas después, se enteró de su asesinato con impactos de pistola.