Al parecer, los dueños y el comisionado fueron muy agresivos con su propuesta inicial de deshechar el acuerdo que habían firmado con la MLBPA a inicios de marzo y buscar impulsar el sistema de ganancias repartidas en un 50/50, con lo cuál recortarían aún más los salarios de los jugadores, fue un no rotundo desde el primer momento para el Sindicato y los peloteros.
Según el reporte de Rosenthal, las negociaciones no han avanzado mucho desde ese punto, ya que para la MLBPA, la liga no ha demostrado de manera contundente que sus finanzas están en extremo riesgo y que es absolutamente necesario que los jugadores accedan a otro recorte salarial para que ésta pueda funcionar debidamente en una situación donde no habrá ingresos por concepto de boletos vendidos y demás dinero que entra a través de los aficionados en los estadios.
Las negociaciones siguen y a cómo van las cosas, que se juegue la temporada sigue siendo algo muy lejano en éstos momentos.


