Uno de los trabajos, que con paciencia y eficacia realizaron los investigadores, fue el rastreo tecnológico de telefonía celular y la indagación del círculo de amistades de Gutiérrez, a quien luego de matarlo le desmembraron sus piernas y brazos.
Trascendió que fueron dos los asesinos, pero las autoridades del CICPC no han suministrado sus nombres. Creen que en las próximas horas sean capturados. Los funcionarios de homicidios habrían esclarecido esa horrenda matanza y se espera que informen a través de los medios de comunicación detalles del caso y el móvil del crimen.
Como se ha reseñado, el cuerpo de José Luis Gutiérrez fue encontrado en el cojín trasero de su camioneta Terios, en el sector El Palotal, el pasado martes en horas del mediodía. Residentes de ese sector, que comunica a Los Bucares, observaron el vehículo abandonado y se comunicaron con la GNB. Funcionarios militares fueron quienes abrieron la Terios y observaron las extremidades del contador metidas en una bolsa negra y el resto de su cuerpo en otra.
El hoy occiso tuvo 21 años laborando para las empresas del grupo Polar como auditor especial y residía sólo en Altos de Maracaibo, desde hace unos 15 años. Su muerte causó consternación y repudio, por la forma cruel como fue ejecutado el homicidio. Presuntamente la víctima conocía a uno de sus victimarios.